martes, 15 de abril de 2008

Tan dulce cosa


Sabes que hoy te odio porque un día te ame demasiado

Que te añoro, y a pesar de eso moriría antes que volver a dejar que entrases en mi vida.

Que nos pesa el orgullo y lo alzamos orgullosas

Y que ya no bebo vino porque no sabe como el que se derramaba por tus labios

Virgilio me mira de reojo, es hora de seguir mi camino

Y la loba, expectante, me regalará unas horas que no sabré aprovechar

Y al cerrar los ojos, tu mirada. Pero ya no me reconforta, ya no me pertenece.

Lo que viene a recordarme que el dolor, con los años, duele más.

No hay comentarios: